Sobre tu pregunta relativa a la felicidad, me permito citar al escritor mexicano Alfonso Reyes, uno de sus cuentos me ha parecido oportuno: erase un mago que vendía la fórmula para alcanzarla por solo 5 centavos... "El Vendedor de Felicidad"
(fragmento)
"...-Me guardo sus cinco centavos y le doy en cambio mi receta: ¡Suicidese usted!...
El valor de mi consejo está en el procedimiento. Hay muchos modos de suicidarse. El que yo propongo es el siguiente: suicídese mediante el único método de suicidio filosófico.
-¿Y es?
-Esperando que le llegue la muerte. Desinterésese un instante, olvídese de su persona, dése por muerto, considérese como cosa transitoria y llamada necesariamente a extinguirse. En cuanto logre usted posesionarse de este estado de ánimo, todas las cosas que le afectan pasarán a la categoría de ilusiones intrascendentes, y uste deseará continuar sus experiencias de la vida por mera curiosidad intelectual, seguro como está de que la liberación lo espera. Entonces, con gran sorpresa suya, comenzará usted a sentir que la vida le divierte en si misma, fuera de usted y de sus intereses y exigencias personales. Y como habrá usted hecho, en su interior, tabla rasa, cuanto le acontezca parecerá ganacia y un bien con el que ya no contaba..."
Alfonso Reyes
Si ya te decía, que a la vida no es preciso amarla...